JUGANDO CON UN PUNTERO LÁSER Y ALGUNAS FOTORRESISTENCIAS

 

Un día me prestaron varias fotorresistencias y un puntero láser para que jugara un rato con ellos (¿se notará que me gusta jugar con esto de la electrónica?). Ya me habían dicho que las fotorresistencias responden igual a la luz como a un puntero láser. Y ahora voy a explicar por qué:

La luz normal son fotones que viajan en todas direcciones. Un láser son esos mismos fotones pero concentrados en una sola línea. Dependiendo de la intensidad del láser, éste puede perforar metales, quemar la piel, o sólo servir para proyectar un puntito rojo.

Lo que hice en esta ocasión fue controlar un foquito de linterna: si el láser se apunta a la fotorresistencia, el foquito deberá encenderse, si el láser ya no le apunta, el foquito se apagará. 

El circuito que se debe armar el siguiente:

 

La lista de piezas es:

R4: dos o tres fotorresistencias en paralelo. Esto es para dos cosas: permite que pase más corriente, y además que no se tenga que apuntar el láser con tanta exactitud, basta que le apunte a cualquiera de las fotorresistencias.

R1: resistencia de 470 ohmios

R3: potenciómetro de 5KOhmios. Esto es para ajustar el circuito en función a la intensidad del láser y a la luz ambiental. Lo ideal es que todo el circuito esté dentro de una caja para que no se active al prender la luz del techo.

R2: es cualquier cosa que queramos encender con el láser. En este caso yo usé un foquito de 9V. Si R2 es un motor, gracias al relé, no es necesario ponerle al transistor el diodo de protección..

Relé de 9 voltios.

Un transistor PNP: normalmente yo uso los NPN de la serie BD135 pero, al rebuscar entre mis cachivaches electrónicos, con lo primero que me encontré fue con un transistor PNP con serie JE350. En la práctica es equivalente al transistor BD136.

A continuación una foto del circuito ya armado:

 

Una foto más de cerca:

Yo le puse cuatro fotorresistencias porque probé apuntando el láser desde una distancia de unos cuatro o cinco metros.

Pero falta algo: la caja donde va metido el circuito. Sólo debe tener por dónde pueda entrar el láser:

Después de probar un poco, encontré que esta es la caja ideal: si el hueco por el que entra el láser está muy cerca del circuito, de todos modos le llegará la luz del exterior, así que a la caja le hice como un pasadizo, de este modo me aseguraba que sólo le llegaría el láser a las fotorresistencias (obsérvese que en todo momento tengo el fluorescente de mi cuarto encendido).

En esta foto se ve lo que ocurre cuando el láser le llega a una de las fotorresistencias:

Voila!

 

Lo ideal es que la caja sea de color negro. Si apago el láser, el circuito encenderá el foquito apenas se le quite la caja.